jueves, 22 de septiembre de 2016

1864

Resulta obvio decir que el estado de las series de televisión es el mejor de su historia.Concretamente si hablamos de Dinamarca muchos conocerán series como Forbrydelse (The killing) o Borgen. Las producciones de este país están resultando una maravilla, causando sensación entre público y críticos. Debido al toque oscurantista de sus producciones y la gran cantidad y calidad de las series policíacas, algunos ya han etiquetado esta nueva ola de producciones como “Nordic noir”. El último tesoro del país nórdico es la serie 1864. Una de serie de la DR Dinamarc Radio donde en sus 8 episodios supone un gran salto cualitativo.

1864 se estrenó el año pasado, en lo que fue el 150 aniversario de la Guerra de los Ducados. En ella se relata este acontecimiento, que supuso la gran derrota del ejercito danés y conllevó la pérdida de casi un tercio de su territorio. La serie señala el auge del nacionalismo danés como la causa de este periodo traumático de su historia. Algunos historiadores señalan este suceso como decisivo para entender aspectos de la historia reciente de Dinamarca, como la no intervención en la primera guerra mundial.

Al igual que la producción de la cadena pública alemana ZDF Unsere Mutter unsere Vatter (Hijos del Tercer Reich) narra la historia de 5 amigos alemanes que intervienen en la segunda guerra mundial, entre estas dos series se podría trazar un paralelismo en como al calor de las series televisivas las cadenas públicas analizan episodios traumáticos de sus historias más recientes. Se produce ademas un trasvase de actores entre ellas, como Ludwig Trepte que interpreta al mismísimo Carlos Marx en 1864 y en Hijos del Tercer Reich daba vida a un judío alemán.







En la guerra de los ducados, Dinamarca se enfrento a la recién unificada Alemania y a Austria. El suceso se produjo debido a la voluntad danesa por anexionarse los territorios de Schleswig, que posteriormente pasaron a estar unidos al ducado de Holstein. Para explicar este proceso, la serie da vida a los personajes historicos que fueron sus protagonistas, como el militar Otto Von Bismark, el teólogo naciolista Ditlev Gothard Monrad o el coronel danés Moller.

La serie es un drama histórico que nos muestra el sinsentido de la guerra y la ceguera de los políticos que la organizan. Ademas de la macrohistoria, encontramos una microhistoria. Los dos hermanos de clase popular, Peter y Lust, se enamoran de Ingrid, una chica del mismo pueblo. Los tres comparten infancia y ya en edad adulta la guerra los separa. La serie muestra la estructura social de la época a través de la relación que existe entre los protagonistas y el noble del pueblo, Didrich, que ejerce un papel fundamental en esta historia de amor. Toda esta trama es narrada a través de las memorias de uno de los protagonistas, que se lee en la actualidad. El pasado encuentra su contra partida en el presente, también marcado por conflictos bélicos. La joven Claudia desempolva las memorias de estos jóvenes.

La serie es una pequeña caja de sorpresas. En su narración entran todo tipo de géneros, incluso una dosis de oscurantismo y misticismo que se maneja a la perfección a través de uno de los soldados, que llega a unas situaciones simplemente geniales. La fotografía de la serie aporta un pictoralísmo y un naturalismo exquisito. El uso de grandes angulares y los toques poéticos de la serie pueden llegar a recordar a Terrence Malick. Se puede decir que ningún aspecto cojea en esta producción. La interpretación de los jóvenes es otro pilar de la serie; en su reparto se pueden encontrar algunas caras conocidas de la series danesas.

23 millones de euros es lo que ha costado la serie, convirtiéndose en la más cara de la historia del país. Su trabajo es realmente ambicioso. Su estreno el año pasado en Dinamarca fue un verdadero éxito. Tal que actualmente están rodando la película con una fecha apuntada: la Berlinale 2015. De momento en España la serie se podrá ver en canal plus.